Es muy común entre los ladrones el uso de los conocidos como testigos o chivatos, unas marcas que dejan en las viviendas para asegurarse de que los inquilinos han salido de casa para poder asaltarla sin riesgo. Estas marcas pueden ser de diferentes tipos, tal y como comparten en sus redes sociales tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional. Así, es importante identificarlas para saber cuándo una vivienda está siendo objetivo de robo por parte de los ladrones.
Uno de los testigos más frecuentes son los hilos de pegamento. Estos se colocan uniendo el marco con la puerta, de tal modo que se desprenden cuando se abre y cierra la puerta, alertando a los ladrones de que alguien ha entrado o salido de la casa.
Celofán en el marco de la puerta.
Pegar celo entre la puerta y el marco es otra de las maneras de comprobar que nadie entre en la casa. Si alguien abre la puerta en algún momento, el celo transparente se suelta y, de este modo, los ladrones ya advierten que la casa no está deshabitada.
Las piezas de plástico son otro de los testigos más utilizados por los ladrones para comprobar que los habitantes no se encuentran en el domicilio.
Mirilla rota en la puerta de una vivienda.
La mirilla rota en una vivienda también puede poner en sobre aviso a los propietarios o inquilinos de un inmueble, ya que los ladrones pueden estar rondando la casa para cometer un asalto y robar.
Trozos de papel o cartón.
Unos pequeños trozos de papel o cartón en la puerta de casa es otro de los chivatos utilizados por los ladrones para saber cuándo una vivienda está vacía o no. Si los colocan y siguen intactos en el mismo sitio, significa que nadie ha entrado en la casa y, por tanto, la vivienda está vacía.
Bolitas de papel en la cerradura.
Los ladrones también pueden insertar en las cerraduras pequeñas bolas de papel para comprobar que los dueños de la vivienda no han entrado en la casa recientemente y, así, saber que está vacía en el momento del robo.
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